Cercedilla 1995
Si tengo que volver a donde me llevaron, no lo conseguiría, solo recuerdo que me subieron por un camino y que llegamos a un albergue, donde dejamos las motos aparcadas y como me gusta a mi, no tuvimos que volver a tocarlas hasta el domingo por la mañana de vuelta a casa. Como podéis ver en al foto, las motos estaban nevadas, pero la noche había transcurrido de forma muy sencilla y "caliente". Dormíamos en habitaciones de dos literas y a Jose Damian y a mi nos toco dormir con unos "amigos" un tanto alocados que se nos querían meter en la cama, ahora esas acciones están bien vistas, pero a mi me pareció un poco...... En esa concentración, lo único y genuino, era que la celebración y el lugar se pasaba de boca en boca, por lo que la gente que estábamos era muy reducida y allegada, siendo muy entrañable, ¡Que pena que se dejara de hacer ¡
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